jueves, 21 de mayo de 2015

La Didáctica campo-materia de la formación del profesorado

El estilo de trabajo que el docente desarrolla e indaga se ha de apoyar en un
proceso de plena y sucesiva identidad con la tarea que realiza. El proceso de
profesionalización requiere un fecundo conocimiento de la Didáctica y de su adaptación
y emergencia a las continuas y cambiantes situaciones de enseñanza-aprendizaje,
que necesitan de un esfuerzo teórico y una actitud intelectual comprometida
y cada vez más clarificadora y abierta a los retos de una sociedad impactada por la
tecnología, dividida entre perspectivas y enfoques radicalizados y necesitada de una
nueva contextualización comarcal y ciudadana, que devuelva a las escuelas el protagonismo cultural e intercultural de las comunidades de aprendizaje.




La Didáctica, visión Socio-Comunicativa:

Las concepciones de la Didáctica presentadas se caracterizan por el énfasis
en el objeto, contenido e interrelación, globalmente considerados; sin embargo,
la perspectiva esencial que destacamos para comprender y ampliar la Didáctica
como disciplina es la visión comunicativa e intencional, considerando
que esta disciplina tiene un núcleo de estudio plenamente relacionado con los
enfoques del conocimiento y el discurso transformador, comprendiendo que la
comunidad educativa y el grupo de aula, en particular, han de sentirse interpeladas
desde la interacción comunicativa y transformadora: el estilo de intercambio
y acercamiento relacional entre docente y discentes, situando la
Didáctica como el saber socio-comunicativo que genera las relaciones, los discursos
y los símbolos interactivos como un aspecto determinante de la nueva

disciplina: la comunicación del grupo en un clima de plurirrelaciones.

Didáctica, tradición latino-sajona y diálogo curricular anglo-americano.

La concepción de la Didáctica que proponemos en esta obra se enmarca en
la tradición más alemana y latina, cuya razón de ser es la comprensión y explicación,
hasta donde sea posible, del proceso de enseñanza-aprendizaje, con especial
opción por la enseñanza, valorando su sentido holístico y su proyección
en la mejora integral y formativa del aprendizaje. La visión caracterizadora del
objeto de la Didáctica, la enseñanza, es ampliamente desarrollada entre otras
obras y trabajos por su relevancia actual por Fenstermacher (1992-2001), Dunkin

(1986), Rosenshine (1986) y Woods (1996).
La Didáctica subraya algunas de las finalidades y componentes
esenciales del saber curricular, ampliando su sentido y valor interdisciplinar
para comprender en su globalidad el proceso de enseñanza-aprendizaje
entendido como núcleo de la proyección social e investigadora de la Didáctica,
como disciplina innovadora y clarificadora de vivencias, sentido y mejora integral

del conocimiento y la acción formativa en los centros y en las comunidades.

La Didáctica y los Procesos metodológicos: 

La Didáctica ha valorado a lo largo de la historia los diferentes modos de presentar
el saber y ha desarrollado un aspecto básico de ella que ha sido la metodología
didáctica y en ella los métodos más creativos que las tareas formativas
demandaban. La pregunta «¿cómo enseñar?» es la principal forma de responder
al reto del aprendizaje situado y problemático que caracteriza el saber humano,
a la vez que son los procesos formativos los aspectos más generadores de saber

en los que se concentra la realización de proyectos y estilos de llevar a cabo la
docencia.

Objeto y Posibilidades de la Didáctica: 
Un saber formalizado y una práctica reflexiva son los componentes esenciales
de la Didáctica, como disciplina pedagógica, que tiene un objeto nuclear, extendido
en otros componentes básicos, pero que en su globalidad conforman el
sentido y la proyección de un espacio de docencia e investigación complejo,

emergente y con numerosas perspectivas.
El objeto esencial es la enseñanza-transformadora, que participa y tiende al
logro de aprendizajes representativos, de calidad y relevantes de los estudiantes
y a la mejora profesional del profesorado. Mas este objeto ha de enfocarse desde

una finalidad que le da marco y sentido, a la vez que amplía su ámbito.

La Didáctica: reflexión y análisis del proceso de enseñanza-aprendizaje y de la docencia
La Didáctica es una disciplina pedagógica aplicada, comprometida con la solución
de problemas prácticos, que atañen al proceso de enseñanza-aprendizaje
y al desarrollo profesional de los docentes.
La Didáctica se concreta en la reflexión y el análisis del proceso de enseñanza-
aprendizaje, profundizando en su naturaleza y en la anticipación y mejora
permanente. La Didáctica se fundamenta y consolida mediante la práctica indagadora,
el estudio de las acciones formativas y la proyección de estas en la capacitación
y caracterización de los estudiantes y la identidad del docente con el

proceso de enseñanza-aprendizaje.

La evolución del conocimiento didáctico en el ecosistema del aula: 
El saber didáctico centrado en el proceso de enseñanza-aprendizaje se amplía
al ecosistema del aula, espacio formalizado e investido, que se explicita en el modo
de pensar y generar el saber y los modos de participar en la formación intelectual
y socio-afectiva de los estudiantes y en el avance profesional de los

docentes en el marco del centro-escuela.
La Didáctica se genera como saber formalizado y reflexivo desde el conocimiento
profundo de la práctica docente en el aula, caracterizada por la interacción
y la persistencia de la actividad educativa en el socio-grupo, generador de

saber y hacer innovador.

La construcción del saber didáctico desde los modelos glocalizadores: 
El saber didáctico es la síntesis del conjunto de conocimientos, métodos, modos
de intervención y estilos de comunicar la cultura en instituciones formales y
no formales, orientados a formar integralmente a los estudiantes.
El modelo glocalizador se caracteriza por integrar lo más representativo y
singular de lo local-comarcal con la visión global de la colaboración entre los seres
humanos para encontrar las soluciones más adecuadas a los múltiples problemas
ante los que hemos de implicarnos y ofrecer respuestas generadoras de

calidad de vida.

La Didáctica cultural-indagadora: Es la disciplina emergente que se configura y hace realidad desde el trabajo compartido del profesorado, investigadores y personas, seriamente comprometidas con el valor y transformación, que una materia pedagógica de la naturaleza de la didáctica ha de alcanzar.
La disciplina de Didáctica alcanza identidad, rigor y altura académico-transformadora
cuando es capaz de encontrar su propia caracterización, demarcar su
objeto, acuñar los problemas sustantivos, aplicar una metodología heurístico-comunicativa
y afianzar su campo de acción teórico-práctico, en el que se encuentran
los componentes más representativos del saber y actuar educativo,
proyectado en la mejora continua de la profesionalidad docente y formación integral
de los estudiantes.

La perspectiva artística de la Didáctica: La tarea docente y el aprendizaje encuentran en la metáfora del arte un nuevo referente, así es arte el modo de entender, transformar y percibir la realidad con estética, actitud poética y bellamente. La acción de enseñar para que otras personas aprendan es una tarea en parte artística y en alto grado poética.
Esta visión del arte, ligada a la enseñanza y a los principios clarificadores de la misma han sido descritos y justificados por los autores como: Gage (1978) Eisner(1995) Woods(1996)


 
Perspectiva de la didáctica tecnológica: La generación del saber didáctico y la acción formativa desde una perspectiva tecnológica, a juicios de varios autores. La visión tecnológica se apoya ne la ciencia y en la planificación sistemática de las acciones propias de la tarea de enseñanza-aprendizaje, entendida ésta como la estructuración y justificación del conjunto de procesos y modos de intervención más ajustados que podamos llevar a cabo. 


La Didáctica: Es la disciplina científico-pedagógica que tiene como objeto de estudio los procesos y elementos existentes en la enseñanza y el aprendizaje. Es, por tanto, la parte de la pedagogía que se ocupa de las técnicas y métodos de enseñanza, destinados a plasmar en la realidad las pautas de las teorías pedagógicas. Díaz Barriga la define como: una disciplina teórica, histórica y política. Tiene su propio carácter teórico porque responde a concepciones sobre la educación, la sociedad, el sujeto, el saber, la ciencia. Es histórica, ya que sus propuestas responden a momentos históricos específicos.